Se acerca la Navidad y los mercados navideños están llenos de personas de a pie, como tú o como yo, comprando artículos decorativos para poner bonita su casa de cara a estas fechas especiales en las que compartiremos momentos en familia en nuestro hogar: comidas y cenas alrededor de una mesa, regalos para los más pequeños, sobremesas con invitados especiales… Por unos días nos convertimos en “decoradores” y convertimos esa decoración en tradición familiar.

¿Y porque no hacer lo mismo ante la venta de tu piso? ¿Acaso no es suficientemente especial la ocasión?

Claro que lo es! Y por ello hoy os dejamos unos consejos para poner vuestros pisos “guapos” y recibir a los invitados y posibles compradores como merecen!

– DESPERSONALIZA:

La idea es que la persona que entra se sienta como en su casa y no como invitado en la tuya. Retira fotos, recuerdos y objetos personales de las estanterías y mesas. De esta forma estarás invitando al posible comprador a imaginar en qué lugar colocará sus objetos personales. Vacía la casa dejando los objetos justos para que no parezca una casa deshabitada. Busca el equilibrio.

– DESPEJA:

Graba lo siguiente en tu cabeza: “Menos es más”. A nadie le gusta vivir en un espacio lleno de objetos inservibles que creen sensación de agobio o le hagan sentir fuera de lugar. Retira todos los muebles que no sean necesarios y todos aquellos que den sensación de piso antiguo de forma que cuando llegue nuestro “invitado” pueda moverse libremente por la casa sin tener que esquivar objetos.

Recuerda: Tarde o temprano tendrás que vaciar tu viejo piso para trasladarte a tu nuevo hogar, ¿Porqué no empezar ya y vender antes?

– ILUMINA:

Aprovecha la luz natural de tu vivienda y potencia los espacios que tengan más luz. Evita cortinas o estores que no dejen pasar esa luz natural y retira cualquier objeto que tengas delante de las ventanas. ¿La luminosidad no es el punto estrella de tu piso? No pasa nada. Coloca lámparas de pie o de sobremesa que ofrezcan luz indirecta, crearás un espacio cálido y especial en el que poder vivir momentos íntimos e inolvidables. A nadie le gusta vivir en un piso oscuro y triste, la luz es vida. Haz que nuestro “invitado” sueñe con comenzar su nueva etapa en ese espacio tan lleno de vida.

– PINTA:

Si, pinta. Un piso recién pintado tiene otro olor, crea otra sensación y transmite limpieza. Opta por el blanco, le dará más luz y ampliará visualmente los espacios. Utiliza colores neutros para objetos decorativos, cortinas, colchas… Recuerda que no conocemos al invitado estrella, ese que se enamorará y comprará tu vivienda, ni tampoco sabemos cuales son sus gustos por lo que la decoración y los colores cuantos más neutros, mejor. Mejora la imagen de la vivienda “al gusto de la mayoría” y deja espacio para que ellos imaginen de qué color poner los cojines, cortinas o la pared del cabecero de la cama. A todo el mundo le gusta dar su toque personal cuando se traslada a una nueva vivienda.

Recuerda: No te tiene que gustar a ti sino a la persona que comprará tu casa.

– LIMPIA:

A nadie le gusta vivir en un espacio sucio y menos si esa suciedad la ha generado un desconocido. Limpia en profundidad, contrata a una empresa si es necesario. Elimina olores personales y rastros de cualquier persona que habite en esa casa. El invitado no conoce a tu familia y no se sentirá en casa si huele a otra persona. Presta especial atención a la cocina y baño, lugares poco higiénicos y en los que siempre fijamos más nuestra atención. Evita en la medida de lo posible utilizar ambientadores y si lo haces que el olor sea suave, funciona muy bien hacer café un poco antes de la llegada de nuestro invitado especial.

Recuerda: hay muchos tipos de personas diferentes con necesidades y gustos diferentes y cualquiera de ella puede comprar tu piso. La idea es potenciar los puntos fuertes de tu piso sin cerrar las puertas a nadie.

¿Te atreves a darle la vuelta a tu piso y venderlo antes y a mejor precio? Adelante!

¿Tienes dudas? Llámanos, podemos ayudarte!